Artículo en El XL Semanal de El Pais sobre el Lince iberico
Viajamos a la sierra de Andujar, el lugar donde la unión de biólogos, técnicos y vecinos ha permitido el milagro de recuperar a esta especie amenazada, símbolo de la protección de nuestro entorno.
Hace apenas unos años, este animal tan emblemático de nuestro país estaba al borde de la extinción. Llegaron a ser menos de cien en 2002, pero ahora el lince ibérico supera los dos mil ejemplares. Su regreso no es ningún milagro ni una casualidad: es el resultado de un trabajo silencioso y de un compromiso entre biólogos técnicos y vecinos en lugares como la sierra de Andujar, el hogar de Oligisto, la lincesa que lo cambió todo.

En 2024 se alcanzó un récord histórico: 2401 linces en la Península. La especie dejó de estar en ‘peligro crítico’ para ser considerada ‘vulnerable, pero el margen es estrecho





